14 junio 2026

Una mañana muy entretenida viendo aves desde mi terraza

Buitre negro en Alcorcón. Mayo 2026
    Igual alguna vez te ha picado el gusanillo de ver aves pero habrás pensado ¿dónde debería ir para ver aves y disfrutar de ellas? Pues a lo mejor no hace falta que salgas de Alcorcón y que vayas muy lejos: Sal a tu terraza o asómate a la ventana. 

    Esta mañana decidí tomármelo con tranquilidad y disfrutar de mi terraza, cuando la temperatura aún lo permitía.

    Enseguida la Naturaleza me regaló uno de esos momentos que a todo amante de las aves le gusta. Un cernícalo vulgar se aproximó en exceso a una colonia de vencejos que enseguida mostró su nerviosismo. El cernícalo sobrevoló varias veces al asustado grupo de vencejos, tratando de encontrar al ejemplar más vulnerable, más viejo, más joven, más débil. Finalmente, el cernícalo se marchó de vacío, pero me dejó unos excelentes vuelos circulares enfrente de mi terraza. 

    Pasan los minutos y a lo lejos diviso el majestuoso e inconfundible vuelo de un buitre negro. Está tan lejos que apenas puedo reconocerlo a simple vista por la forma de volar. Pero debe ser mi día de suerte. Su figura se hace cada vez más grande. Y cada vez más grande. Hasta que llega a la altura de el edificio donde vivo y me regala un fabuloso vuelo circular sobre mi terraza. Mi corazón palpita a mil. Mucha gente extranjera paga grandes cantidades de dinero para venir a España a ver esta joya de la Naturaleza, al ave voladora más grande de Europa. Y yo estoy disfrutando de su vuelo, desde mi terraza, tomando cómodamente un café. En Alcorcón.

    El buitre negro se marcha pero no tarda en aparecer otra ave oportunista: Un milano negro. Esta vez su vuelo es extremadamente bajo, entre los árboles de la calle, a unos 15m de donde se desarrolla la vida en una ciudad. Va buscando cadáveres, pollos, volantones o ejemplares muy jóvenes que tiene aún un vuelo poco seguro. Esto pone en alerta a las urracas, que enseguida levantan el vuelo y persiguen al milano para alejarlo de sus crías. El milano, ante semejante empuje, desiste y se marcha, perdiéndose entre las copas de los árboles. 

    No tarda en volver el cernícalo. En la primera incursión se fue de vacío pero quiere repetir suerte con los vencejos. Debe ser difícil cazar uno de estos porque son muy rápidos, pero el falcónido confía en su velocidad y quiere probar suerte. Realiza de nuevo varios vuelos circulares delante de mi terraza. Los vencejos se vuelven a poner nerviosos y eso hace que su vuelo parezca más rápido aún. Imposible. El desdichado cernícalo decide marcharse ante la imposibilidad de dar caza a uno de estos velocistas del aire. 

    Continúo oteando el cielo en busca de la siguiente observación. Esta vez se hace un poco más de rogar pero la espera merece la pena. Ahora se trata de un buitre leonado. A diferencia de su pariente el buitre negro, que se alimenta de pequeños animales en los campos de Alcorcón, el buitre leonado no suele encontrar alimento aquí ya que estos prefieren cadáveres más grandes. Extrañamente vuela solo (Suelen volar en grupo). Lo diviso a lo lejos, tomo los prismáticos y me llevo una grata sorpresa al ver un buitre leonado sobre los cielos de Alcorcón. Su vuelo es recto y tengo la fortuna de que pasa justo por encima de mi terraza, con lo que me deleito con su majestuoso vuelo. 

    El calor empieza a apretar ya en mi terraza, por lo que decido abandonar mi "puesto de observación de aves". No ha estado mal. He observado de cerca un puñado de aves rapaces y sin moverme de casa. Una vez más se confirma que, si respetamos a la Naturaleza en las ciudades, las aves serán cada vez más osadas y podremos disfrutar de estos encuentros que tanto satisfacen a los amantes de las aves sin salir de la ciudad. 

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