28 agosto 2026

Golondrina dáurica

Golondrina daúrica en Mojácar. Agosto 2007.
    La golondrina dáurica es una gran desconocida para el para el público no iniciado en la ornitología. Es una especie fácil de confundir en vuelo con su prima la golondrina común, de la que se diferencia en el color del obispillo, la nuca y el cuello, detalles estos difíciles de apreciar cuando se encuentran volando. 

    En Alcorcón tenemos la suerte de disfrutar de ambas especies. Ambas especies tienen querencia por las zonas más campestres de nuestro municipio, pero en las zonas más cercanas al campo de la ciudad, podemos disfrutar de sus incursiones. 

    El primer avistamiento registrado en España de una golondrina dáurica fue a comienzos del siglo XX y, desde ahí, esta especie ha ido colonizando zonas cada vez más norteñas. Y, entre estas zonas, tenemos que incluir la región de Madrid y, por supuesto, Alcorcón.

    Al igual que su pariente la golondrina común, la golondrina dáurica pasa los inviernos en África y empieza a llegar a tierras españolas allá por el mes de Marzo. A estas alturas de año, ambas especies están ya preparando el regreso a los cuarteles de invierno más allá del Estrecho de Gibraltar. 

 

26 agosto 2026

Ya se nota el movimiento migratorio

 

Águila calzada, en morfo oscuro. Alcorcón, Mayo 2026
    El teletrabajo y el tener una ventana orientada al norte me posibilita que, mientras estoy trabajando, pueda observar algunas aves que pasen por delante de la misma. 

    Estos días, comienzo a observar la presencia de aves que durante este verano he observado realizando movimientos distintos a los de ahora. 

    En rapaces, por ejemplo, ya no son movimientos cicleando en busca de presas o cadáveres, sino que se tratan de movimientos rectilíneos migratorios, con objeto desplazarse hacia el sur.

Milano negro. Alcorcón, Agosto 2024
    Llevo días observando milanos negros, sobre todo a primera hora de la mañana, viniendo del norte. Estoy viendo ejemplares solitarios o en pareja mayormente. 

    También me ocurre lo mismo con águilas calzadas, moviéndose en la misma dirección, solitarias, en parejas y hasta un grupo de 4, como ha ocurrido hoy. Las 4 águilas se han detenido justo enfrente de mi ventana, han estado dando unas vueltas, un par de ellas han hecho algunos picados y, luego, han proseguido su camino, dejando en mí una cara de asombro y una media sonrisa. No todo los días tiene uno la oportunidad de ver 4 águilas calzadas juntas y sin levantarte de la silla. 

    Entretanto, de vez en cuando pasan grupos de abejarucos europeos que anuncian su presencia con sus inconfundibles sonidos, también hacia el sur.

    A ras de tierra, en los árboles urbanos ya se empiezan a ver los primeros papamoscas cerrojillos que durante las próximas semanas realizarán su paso migratorio anual de una manera casi invisible para el ciudadano no experto en aves e inundarán de papamoscas nuestros parques. 

    Una vez más, Alcorcón forma parte del ciclo de la Naturaleza y nos permite ser partícipes en modo espectador del este gran espectáculo que es la migración post-nupcial de las aves.

24 agosto 2026

Los primeros papamoscas cerrojillos de la temporada

Papamoscas cerrojillo en Alcorcón. Septiembre 2024
    Cada mes de Septiembre, se produce el paso masivo de papamoscas cerrojillos por los parques de nuestra ciudad. Es un pájaro bastante discreto lo que, unido a que su coloración no es muy llamativa, hace que pase bastante desapercibido para el público no iniciado en la ornitología.

    Todos los años, visita áreas montañosas donde cría, para iniciar después el viaje de regreso a los cuarteles de invierno, en África. Es durante este paso cuando podemos disfrutar de su presencia en nuestro municipio. En el viaje de África a los cuarteles de cría, la ruta elegida es diferente, por ello apenas se ven ejemplares en nuestros parques en los meses de primavera. 

    Este paso migratorio dura unas cuantas semanas. Ocupa todo el mes de Septiembre y continua en los primeros días de Octubre, pero con un número ya muy reducido de ejemplares. 

    Actualmente, ya se están empezando a ver y escuchar ejemplares por nuestros parques aunque el gran grueso está aún por venir. 

    Algunos llegan tan agotados que no es raro encontrarlos en el suelo, por lo que es necesario llevarlos a un hospital de fauna, como GREFA, donde podrán recuperarse y proseguir su viaje.


 

23 agosto 2026

La grata visita de unos abejarucos europeos

Abejaruco europeo en Arrocampo, Cáceres. Mayo 2023
    La segunda mitad de Agosto es una época de cambio en la Naturaleza. La época de celo ha terminado para la mayoría de especies con lo que el campo y las ciudades se silencian de los cantos y trinos que se han estado escuchando durante los meses previos. Algunas especies se han marchado ya, como los vencejos comunes, y otras están a punto de hacerlo o están en pleno proceso para marcharse, como los milanos negros, las golondrinas comunes... Otras, como el autillo europeo, han dejado de escucharse por la noche hace días por mi zona, por lo que entiendo que ha marchado ya. Empiezan a aparecer otras que han estado ausentes durante la primavera y el verano, como el papamoscas cerrojillo, los mosquiteros comunes...
Abejaruco europeo en Villafáfila, Zamora. Abril 2025

    Si miras al cielo, podrás observar el paso migratorio de algunas aves en pleno viaje hacia África como milanos negros, águilas calzadas o el protagonista del post de hoy, el abejaruco europeo. 

    Siempre he mantenido que es una de las aves más bonitas que podemos encontrar en nuestro país. Sin duda, la más colorida.

    En Alcorcón, es un ave que suele verse o escucharse (Más fácil escucharlo que verlo en Alcorcón) durante sus movimientos locales para buscar comida en la época nupcial pero es ahora cuando su presencia se hace más notable ya que numerosos bandos de abejarucos sobrevuelan nuestros cielos en su camino al sur. El sonido que emiten es inconfundible y a veces vuelan a cierta altura, con lo que se les escucha pero no se les distingue. Sin embargo hoy, un grupo ha estado volando a muy baja altura, por encima de los edificios e incluso a la altura de las terrazas más altas en mi barrio, con lo que podido verlos perfectamente, mientras capturaban algún insecto volador. Me ha extrañado mucho verlos en plena ciudad volando entre los edificios y árboles, a tan baja altura, pero sin duda ha sido una maravillosa experiencia. Normalmente los he visto a las afueras, a veces posados en cables de la luz o teléfonos pero nunca de esta manera tan cercana dentro del casco urbano.