08 octubre 2022

Una familia de águilas imperiales

 Seguramente muy poca gente es consciente de la biodiversidad que albergan los campos de la zona norte de Alcorcón, próximos a la Finca de la Venta de la Rubia. En este antiguo cazadero de Franco, ubicado inmediatamente detrás de Tres Aguas y que se encuentra encerrado entre la A-5, la M-40, la M-50, la ciudad de Alcorcón y el polígono Ventorro del Cano podemos encontrar una nutrida representación de mamíferos, reptiles, anfibios y, sobre todo, aves.

Hoy he tenido la oportunidad de deleitarme con el vuelo pausado de una pareja de águilas imperiales acompañados de un ejemplar juvenil, un pajizo (Llamado así por el color de su plumaje). Durante varios minutos, se han dedicado a volar en círculo sobre mí, mientras emitían el típico canto característico de las águilas imperiales. Todo un espectáculo que me ha dejado con la boca abierta.

No es nada nuevo que las águilas imperiales elijan estos terrenos para hacer sus prospecciones de caza. Las he visto en otras ocasiones. Y no es de extrañar porque algunas parejas anidan no muy lejos de aquí, en las zonas de Villaviciosa de Odón y municipios de la zona suroeste de Madrid, aprovechando las enormes manchas de bosque mediterráneo que abundan en esta zona y que se encuentran tan bien conservadas. También en El Pardo hay un buen núcleo de reproducción aprovechando el limitado acceso a los terrenos del coto. Además, estos terrenos de Alcorcón albergan una gran comunidad de conejos, que son la base de la alimentación de estas grandes aves, y perdices, que también forman parte de su base alimenticia. Y además, el águila imperial se encuentra en fase de expansión demográfica desde hace unos años en España y en la Comunidad de Madrid en concreto, por lo que cada vez será más fácil de ver.

El águila imperial es un ave endémica de la península ibérica. Posiblemente sea la más emblemática de todas. Estuvo al borde de la desaparición durante el siglo pasado debido a la persecución que se sometió a las aves rapaces y otros mamíferos carnívoros y también a las enfermedades que diezmaron a la población de conejos, su base alimenticia. La espectacular recuperación de estos en muchos puntos de España, unido a las políticas de protección que se han venido aplicando en las últimas décadas y la mayor concienciación por la preservación de estas especies, hacen que hoy en día esta especie viva un momento dulce. El Libro Rojo de las Aves de España la cataloga actualmente como "en peligro". En Madrid, se estima que se encuentra en torno al 18% de la población de España, un dato sin lugar a dudas buenísimo teniendo en cuenta el reducido espacio de nuestra comunidad en el ámbito nacional y la elevada densidad de población que alberga.

Sin duda son buenas noticias para todos, y también para los vecinos de Alcorcón que, en muchas ocasiones pueden disfrutar del vuelo de esta fascinante ave sin tener que salir del municipio.



16 abril 2022

Sisones comunes, unas aves esteparias en Alcorcón

 Las aves esteparias son aquellas que tienen como hábitat los extensos llanos cerealistas tan típicos de grandes zonas de nuestro país. Por lo general, son aves huidizas que anidan en el suelo.

En Alcorcón aún contamos con zonas cerealistas en la zona norte del municipio, lo que hace posible la presencia de distintas especies de aves esteparias. De todas ellas, la más representativa y sorprendente es el sisón común

Difícil de ver, el sisón común es un ave gregaria que utiliza los terrenos de barbecho para sus lugares de anidamiento y para encontrar alimento. En Alcorcón, aprovecha los terrenos sin cultivar que quedan en la zona norte. Pasa la mayor parte del tiempo en el suelo, oculto por la vegetación y solemos apreciar su presencia cuando alza el vuelo ante de presencia de gente o perros. Es por ello, que en la época de cría deberíamos extremar el cuidado durante nuestros paseos por estas zonas, especialmente si llevamos perros sueltos.

España alberga una gran parte de la población mundial de este ave, aunque los recientes estudios sobre su población muestran una tendencia regresiva. Dentro de España, la franja central que comprende Extremadura, Castilla-La Mancha y Madrid tiene una población más elevada por lo que no es extraño que una parte de esa población esté presente también en nuestro municipio.

Sorprende que un ave tan esquiva haya elegido los campos cerealistas que aún tenemos en la zona norte, pese a estar rodeado de grandes infraestructuras de carreteras y de una presión humana importante. Sin duda, resulta tremendamente reconfortante observar el vuelo de los sisones comunes en nuestros campos lo que supone una razón más para que todos pongamos un poco más de empeño en preservar esta joya natural de nuestro municipio.

La importancia del anillamiento científico

 


La información es la mejor herramienta que existe para la conservación. Aquello que no se conoce con detalle no se puede proteger. Por eso el anillamiento científico es tan importante. Ayuda dando datos muy cruciales sobre las aves silvestres: Sus movimientos migratorios, sus tasa de mortalidad, de supervivencia, expansión hacia nuevas áreas de las especies, datos de longevidad, potenciales áreas de alta mortalidad... Con estos datos, se pueden establecer medidas que ayuden a la protección de una especie o de las especies de una zona. 

Existen las clásicas anillas metálicas, cuya lectura se realiza mediante recapturas, y luego existen anillas de PVC para lecturas a distancia, además de collares y bandas alares.

Sea como fuere, cuando se realiza la lectura de alguna de estas anillas, es importante notificar a una oficina de anillamiento el código de la misma para actualizar los datos del individuo y poder conocer un poco más por dónde se ha estado moviendo desde que fue anillado.

Hace unos meses, pude fotografiar una garza real que poseía una anilla de PVC donde se podía leer perfectamente el código. Éste fue notificado a la oficina de anillamiento del CSIC de la Estación Biológica de Doñana (http://anillamiento.ebd.csic.es/IniciarAction.do) y al poco tiempo me mandaron el historial del ejemplar:




    Gracias a esa anilla, pude conocer que se trataba de una garza nacida en el Embalse de Castrejón, en Toledo, y que tenía 3 años. Y esta garza ha elegido el Parque de las Presillas para venir a alimentarse, lo cual agradecemos los amantes de las aves de nuestro municipio por regalarnos su bella estampa.