11 abril 2010

Los vencejos comunes acuden a su cita anual


Como cada año, Abril se convierte en el reencuetro de los vencejos comunes con muchísimos municipios de la península ibérica tras su estancia invernal en África. Todos los años, por estas fechas, se produce la llegada en bloque de estas aves, de manera súbita, poco escalonada. Pasa de no haber, a encontrarlos de un día para otro. Hoy, día 11, he notado ya su presencia en Alcorcón. Si reparas en ellos, notarás que los reclamos que emiten te serán familiares y te recuerdan al verano.



Son, sin duda, uno de los sonidos de la época estival. ¿Verdad que los has escuchado?
Estarán con nosotros hasta comienzos del mes de Agosto, aproximadamente, y se irán de igual forma que llegaron, de manera súbita, habiendo disfrutado de la bonanza de insectos voladores que hay en esta época en nuestro país. Son por tanto, unos animales muy beneficiosos para el hombre.
Un consejo: Si encuentras alguno tirado en el suelo, ayúdale a despegar, con cuidado. A veces, si toman tierra por alguna razón, son incapaces de despegar debido a la longitud de sus alas y a sus cortas patas.

16 marzo 2010

Los primeros aviones comunes del año


Esta tarde, he observado los primeros ejemplares de avión común en nuestro municipio. En principio, sólo he visto un individuo solitario, aunque luego han aparecido 2 más. No son muchos, ciertamente, pero no tardarán en llegar más. De hecho, no debe quedar mucho para empezar a ver golondrinas comunes, sobre todo a las afueras, y los ruidosos vencejos, sin duda alguna, uno de los habituales sonidos del verano. Su reclamo es sinónimo de época estival. En otro momento dedicaré un post a los diferentes sonidos emitidos por estas 3 especies para que podáis diferenciarlas.
Volviendo a los aviones comunes, he observado colonias en la zona de Fuente Cisneros y en los Castillos de San José de Valderas. En este último sitio, no tenían pudor en bajar a por la tierra del parque para construir sus nidos mientras los niños jugaban alrededor. Desconozco cómo les está afectando la construcción del mastodóntico CREAA. Una vez concluido, habrá que evaluar si siguen anidando allí o si ha desaparecido la colonia.
En resumen, poco a poco se van viendo signos en la Naturaleza del cambio de estación, y Alcorcón no es ajeno a los mismos.

14 marzo 2010

Un paseo por la zona norte de Alcorcón

Hoy hemos vuelto a disfrutar de un gran día así que esta mañana madrugué y me acerqué a dar un paseo por el campo por la zona norte de Alcorcón. Como ya he dejado claro en mis posts, esta es mi zona preferida en Alcorcón para pasear y ver pájaros. De hecho, diría que es casi la única. Por eso espero que no se lleve a cabo el plan del ayuntamiento de urbanizar toda esta zona.

Desde esta zona, había una impresionante vista de la sierra toda nevada. Me adentré por un camino con el coche y lo dejé aparcado junto a una zona arbolada. Los pitos reales se hacían notar y pude contar hasta 4 ejemplares de esta especie. Su plumaje verdoso con la mancha roja detrás de la cabeza le hace ser un pájaro muy bonito. Sigo andando y me encuentro con un carbonero común. Más adelante, es un petirrojo el que se va escondiendo entre las ramas. Debe tratarse de algún individuo que está pasando ya sus últimos días en nuestro municipio antes de emigrar al norte de nuevo. En esta zona, existen muchas madrigueras de conejo y no tardo mucho en encontrarme varios individuos. Prosigo mi camino, ya fuera de la arboleda y me encuentro un par de perdices, sin duda, una de las aves más abundantes de esta zona. Es imposible, practicamente, andar por esta zona de Alcorcón sin toparte con ellas. Llego a una segunda arboleda donde hago un pequeño descanso. En esta arboleda, hace unos años, me topé con un grupo de escribanos hortelanos, una de las mayores sorpresas que me he llevado por esta zona. Un numeroso grupo de pinzones vulgares levanta el vuelo a mi paso. Durante mi estancia aquí, no dejan de revolotear por los árboles. Una pareja de pitos reales (Abundantísimos aquí) se posan en el tronco de un árbol y se mantienen inmóviles durante largo tiempo mientras los observo. Unos árboles más allá, un pequeño grupo de estorninos negros descansa exhibiendo su brillante plumaje. Además de esto, veo 3 grajillas posadas en otro árbol. Normalmente, a las grajillas sólo las veo en los meses invernales en esta zona de Alcorcón, por lo que me imagino que ya les debe quedar poco para que se vayan.

Mientras tanto, no dejo de observar el cielo en busca de los milanos negros o de alguna otra rapaz, como pudiera ser aguililla calzada o buitre negro, pero no hay suerte. A los milanos y las aguilillas calzadas aún habrá que esperar algunos días o semanas antes de que podamos verlos ciclear por nuestros campos. Todo llegará, como cada año.

13 marzo 2010

Un breve paseo por La Balsa

Esta mañana decidí aprovechar la llegada del primer fin de semana primaveral para acercarme a La Balsa. La Balsa es una pequeña extensión de agua que se encuentra muy cerca del Opción, justo entre éste y la M-506 y la M-50.
Nunca antes había estado, pero tenía ya ganas de acercarme, puesto que me parece un sitio poco frecuentado donde podría encontrar alguna sorpresa animal. No es un sitio idílico, por estar junto al Parque Oeste y rodeado de carreteras, pero parece que no recibe muchas visitas. Sin embargo, una vez allí, te das cuenta de la cantidad de suciedad que hay en el agua producto del poco civismo de la gente, y de los graffitis.
Sea como fuere, a las 8 de la mañana, no había ni un alma. Antes de llegar, pasó por encima una rapaz que no me dió tiempo a ver. ¿Sería un ratonero? Podría ser, ya que parece pronto para que hayan llegado milanos negros o aguilillas calzadas a Madrid. Al llegar, un par de abubillas me dieron la bienvenida. Siempre es agradable encontrarte con este hermoso pájaro. Sigo andando y puedo ver mirlos, palomas torcaces y urracas. Una de ellas, la ha tomado con un mirlo y anda volando detrás de él, pero el mirlo tiene un vuelo más rápido y ágil y consigue darle esquinazo. Algún que otro pajarillo se me cruza por el camino, pero no me da ni tiempo a identificarlos.
Sigo andando y llego a la laguna. A pesar de la suciedad, veo algunos ejemplares de ánade azulón, algunos de los cuales levanta el vuelo a mi paso. También se ven gallinetas que corren entre la vegetación y fochas. La sorpresa me la llevo un poco más adelante: ¡Una garza real! Rodeada de carreteras y de naves comerciales, una garza real busca alimento en las aguas de La Balsa. Y parece que no está a disgusto. Nada más que por su encuentro ha merecido venir a este sitio.
Sigo andando para dar la vuelta a la laguna y no vuelvo a ver muchas más aves. Tan sólo destacar un pito real que con su reclamo mitad risa burlona mitad relincho de caballo no pasa inadvertido mientras se encuentra asido al tronco de un árbol. De los cormoranes y gaviotas que nos han acompañado durante los meses más fríos, tan sólo diviso un ejemplar de gaviota sombría, por lo que me imagino que ya han iniciado su viaje de retorno a los lugares de cría.
De esta forma concluye mi corto paseo por esta desconocida zona de Alcorcón.

01 marzo 2010

Los sonidos de Marzo en un parque cualquiera

Hemos pasado un invierno duro. Mucho frío, nieve y mucha lluvia. Apenas hemos disfrutado de unos pocos días de sol. Precisamente estas circunstancias hacen presagiar que tendremos una primavera muy fertil para las plantas y que habrá mucho alimento para las aves y los animales en general, a poco que el sol sea un poco generoso.

Estamos en Marzo, las temperaturas parece que han dado un pequeño respiro así como la lluvia, y esta circunstancia ya se puede apreciar en la Naturaleza y en nuestros parques en particular. Dando un simple paseo por un parque cualquiera de Alcorcón, podremos ver cómo los verdecillos andan ya algo nerviosos y se les pueden escuchar los trinos para atraer a las hembras. Su trino es inconfundible y es como éste:



Seguimos nuestro paseo y descubrimos (Mejor dicho, oímos) a un par de carboneros comunes que, alternativamente, hacen sus llamadas para delimitar el territorio. Se trata de un ave muy territorial, que no duda incluso en retar a los humanos cuando se están aproximando en exceso a sus dominios. Su canto es como éste:



Cae la noche y comienza uno de mis cantos favoritos, el del mirlo común. Es un canto tranquilo, muy melodioso y aflautado. Se les puede escuchar incluso a altas horas de la madrugada. El canto sería tal que así:



La próxima vez que pasees por un parque, acuérdate de prestar atención a los cantos de las aves y verás cómo encontrarás alguno de estos.

07 febrero 2010

Por San Blas...


El día 3 de Febrero es el día de San Blas. Según el famoso refrán, por esas fechas, deberíamos empezar a ver en la Península las primeras cigüeñas que regresan de África. Eso si no se han quedado entre nosotros, como hacen muchas de ellas, cada vez más, que prefieren pasar el invierno en España. En el caso de Alcorcón, desde hace algunos años, tenemos una pareja de cigüeñas que ha escogido la iglesia de Santa María La Blanca para anidar. Estamos muy lejos de las colonias que albergan ciudades como Alcalá de Henares, pero, la escasez de edificios monumentales hace imposible que Alcorcón albergue una gran colonia. Podemos considerarnos unos privilegiados de poder disfrutar de sus majestuosos vuelos en nuestro municipio. Pero, si Alcorcón no es una ciudad que invite a estas aves a hospedarse, ¿qué puede atraerlas? Sin duda alguna, los campos de cultivo que existen en la zona de Las Presillas pero, sobre todo, en la zona norte de Alcorcón (zona de la Venta de la Rubia), les proporcionan gran cantidad de alimentos. Durante un paseo primaveral por la zona norte no será difícil toparse con la solitaria cigüeña, o quizás con su pareja, en busca de algún mamífero, insecto, anfibio o incluso de algún pequeño pajarillo. Por ello, esta zona juega un papel crucial en el anidamiento de cigüeñas en nuestra ciudad. Si el proyecto del Distrito Norte sale adelante, las cigüeñas quizás pierdan el único punto de atracción que las hace regresar año tras año a Alcorcón. Podríamos volver a quedarnos sin cigüeñas, como ocurrió hace unos años y quizás para siempre.
Hoy, 7 de Febrero, caía la noche y he podido divisar casi en la oscuridad la silueta de las 2 cigüeñas que, fieles a su cita anual, han regresado a nuestro municipio. Y miro el calendario y pienso, "por San Blas...."

05 febrero 2010

Nuevo encuentro con un cernícalo en la ciudad


Tengo que reconocer que el cernícalo es un ave que me fascina. Por ello, los encuentros con algún ejemplar siempre me alegran el día. Hoy he vuelto a encontrarme otro en plena ciudad. Pero esta vez, el encuentro ha sido algo diferente al resto. Normalmente les suelo ver en pleno vuelo, pero esta vez estaba camuflado en las terrazas de la calle Porto Cristo. He podido darme cuenta porque ha empezado a emitir su típico reclamo. Rápidamente, he ido a buscarlo a las antenas y azotea del edificio de enfrente, pero no daba con él. Sin embargo el reclamo seguía. Al final han sido un par de urracas quienes le han delatado. Han llegado hasta su posición en una terraza y han empezado a atosigarle. Era un macho, que se ha ido hasta otra posición. Las urracas han vuelto a volar hasta allí y el cernícalo se ha tenido que marchar de la zona sin lograr su objetivo. ¿Cual sería éste? Me imagino que capturar algún pajarillo. Como ya comenté en otro post, los fríos hacen que la comida habitual de esta ave, los insectos, escaseen, por lo que en la ciudad encuentra otro de sus platos preferidos, las pequeñas aves, con facilidad. Además, en la ciudad puede pasar más desapercibido para sus presas.

26 diciembre 2009

Cernícalos vulgares en nuestra ciudad




Esta mañana me llevé una grata sorpresa cuando me asomé por la ventana. En una de las antenas del edificio de enfrente vi llegar un pájaro, del tamaño de una paloma pero con unas alas y una cola más fina y un aleteo más rápido. Enseguida empecé a sospechar que no se trataba de una paloma. ¿Qué podría ser, si no? Un cernícalo vulgar. Tomé los prismáticos y enseguida lo confirmé.
el cernícalo vulgar es la más urbanita de nuestras rapaces. De pequeño tamaño, su dieta se compone de insectos, pequeños mamíferos y pequeños pajarillos. Seguro que alguna vez lo habrás visto en algún campo cercano a alguna carretera, fijo en el aire, batiendo rápidamente sus alas.



El cernícalo vulgar, pasa todo el año entre nosotros, a diferencia del cernícalo primilla, que emigra cada año. En Alcorcón, se pueden encontrar ejemplares que anidan en azoteas. Cualquier oquedad es buena. Recuerdo el caso de una pareja que anidó en una jardinera de un edificio de enfrente de casa de mis padres. No tenían ningún reparo en llamarse a cualquier hora del día, lo que hacía imposible que pasaran desapercibidos. Habría que agradecer al dueño de la casa que no los echase de allí en ese periodo tan crítico para cualquier especie como es la época de cría.



En ciudad pasan más desapercibidos porque en las azoteas, su tamaño les hace confundirse con palomas muchas veces. En vuelo son inconfundibles. En Alcorcón, es fácil observarlos en los terrenos circundantes. En la zona de Las Presillas, se le divisa enseguida cernido en el aire sobre la zona más abierta en busca de presas o en los cables de la luz. En la zona norte, también es muy fácil verlo con su inconfundible estilo de caza (De ahí la importancia para la población de cernícalos de Alcorcón de mantener esta zona sin urbanizar). Además, muchas veces utiliza los postes de madera que delimitan la finca como posadero, formando una bonita estampa rural, a pocos metros de la bulliciosa y contaminada ciudad de Alcorcón. Sin embargo, cualquier trozo de terreno baldío puede ser suficiente para verle cazando (La zona que queda entre la estación de Alcorcón Central y la A-5, la zona de campo de Fuentecisneros...).

Ahora en invierno, cuando ya no hay insectos en el campo que comer, es más fácil verlos por la ciudad en busca de algún pajarillo despistado o, por qué no decirlo, de algún pajaro enjaulado de los que tenemos en la terraza, que se convertirá en una presa fácil para sus garras. De aquí su fama de "cazador" de mascotas aladas, que comparte con otra vecina de Alcorcón como es la urraca y de la que ya hablaré en otro post. Sin ir más lejos, hace unos días anduve siguiendo con la vista un ejemplar que anduvo revoloteando por encima de los edificios hasta que se dirigió raudo y veloz hacia un árbol o una terraza. Debido a la lejanía, mi vista (Que no es como la de un cernícalo, dicho sea de paso) me impidió definir cual fue el objetivo de este cernícalo, pero lo que sí está claro es que andaba buscando comida en plena ciudad. O como en otra ocasión, que vi desde mi terraza como otro ejemplar estaba posado en un ático hasta que hizo un picado en busca de algún pajarillo que había en el jardín de abajo. Ambos casos se produjeron en invierno, lo que demuestra que la escasez de presas en campo abierto les obliga a buscar comida en plena ciudad en los meses más fríos.

19 diciembre 2009

Grullas comunes sobrevolando Alcorcón


A pesar de ser un ave que no encontraría su hábitat natural en Alcorcón, a veces nos podemos llevar la agradable sorpresa (Agradable para los amantes de la Naturaleza y los animales, claro) de encontrarnos con un grupo de estos animales sobrevolando nuestras cabezas. Eso fue lo que pasó, por ejemplo, el pasado Domingo 6. Un grupo de 60 individuos, en la típica formación en "V", pasó por encima de nosotros en dirección suroeste. El que sobrevuelen Alcorcón no es un hecho aislado, sino que se produce cada año. Sólo hay que estar atento al cielo, en torno a finales de Noviembre y comienzos de Diciembre. A buen seguro iban buscando las llanuras extremeñas para pasar un invierno más templado que el que se encontrarían en el norte, que es su lugar de cría. En Extremadura se dan cita el mayor porcentaje de las grullas comunes que pasan el invierno en la península. Allí, repondrán fuerzas a base de invertebrados, pequeños anfibios, pequeños reptiles, pequeños pajarillos, vegetales y de sabrosas bellotas, para regresar a finales de invierno a zonas del norte de Europa para criar de nuevo. Hace poco hice una excursión para verlas. Si es impresionante verlas en vuelo, lo es más verlas a placer en los campos de cultivo y dehesas de Extremadura. Si te gustaría verlas, te recomiendo un lugar. Para llegar debes coger la A-5 y desviarte en Torrefresneda para coger la N-430 dirección Ciudad Real. Avanza por ella hasta la salida de Obando y Guadalupe. Aquí toma la EX-116. Dejarás Obando a la izquierda y sigues por ella, dirección Guadalupe. Aquí ya empezarás a ver los primeros ejemplares a pie de carretera. Pasados unos kilómetros hay una finca a la derecha que tiene una valla de madera. Al comienzo de la valla, hay un cartel informativo, está el Centro de Interpretación. Te recomiendo hacer una parada y ver la exposición sobre grullas. Si vuelves a salir a la EX-116 y sigues dirección Guadalupe, hay una segunda entrada que lleva a 2 observatorios elevados. Aquí podrás disfrutar a placer de las grullas usando la vista y, sobre todo, el oído. Para buscar más información, este sitio es el Parque Periurbano Dehesa de Moheda Alta.
Es muy fácil identificarlas en vuelo, puesto que las caracteriza la formación en "V" y un incesante trompeteo inconfundible. De esta forma, sin salir de Alcorcón, practicamente sin salir de casa, podemos ser testigos de uno de los fenómenos naturales más espectaculares y más atractivos para el hombre desde tiempos inmemoriables, el de la migración de las aves, en concreto, la migración de grullas comunes.

09 diciembre 2009

Pero, ¿en Alcorcón también hay aves?

Pues claro que sí. La facilidad de desplazamiento de las aves, les permite conquistar cualquier territorio, siempre que sea mínimamente habitable, por supuesto. Si nos ceñimos al casco urbano, los parques dan cobijo a varias especies de aves. Los más familiares a la vista son los gorriones comunes, los mirlos, las urracas y las palomas torcaces. También podemos encontrarnos tórtolas turcas, cotorras argentinas, carboneros comunes, mitos, verdecillos, jilgueros y hasta algún pito real y algún pico picapinos. En algunas azoteas, anidan cernícalos vulgares y sus antenas son un magnífico posadero para estorninos negros. En algunas fuentes con agua, se dejarán ver las lavanderas blancas, con su grácil andar. En otoño, nos visitan los petirrojos para quedarse en nuestros jardines hasta que los rigores del invierno dan paso a la primavera. Es entonces cuando toman el relevo en la ciudad los vencejos comunes, las golondrinas comunes, los aviones comunes. Tampoco faltan a la cita las cigüeñas que año tras año regresan por febrero-marzo.

En los pequeños lagos artificiales dentro de los parques, podremos encontrar ánades azulones todo el año y fochas comunes. La garza real visita esporádicamente estos puntos también, en busca de algún pez que llevarse a la boca. En invierno, recibimos la visita de las gaviotas reidoras y de los cormoranes grandes, que nos amenizan la vista con sus altos vuelos en grupo.
Todo esto, sin salir del nucleo urbano. Si nos vamos a los campos circundantes, tendremos que hablar de 2 zonas: Las Presillas y la zona de La Venta de la Rubia. El resto del territorio de Alcorcón está practicamente bajo el asfalto y el ladrillo.

En Las Presillas, encontramos 3 zonas bien definidas: El pinar, la zona de ribera del arroyo y los campos de cereal. En el pinar, encontraremos agateador comun, trepador azul, búho chico, urraca, carbonero garrapinos, mito y paloma zurita, por ejemplo. En la zona de ribera del arroyo, podremos encontrar verderón común, verdecillo, mochuelo común, lavandera blanca, cotorra argentina y abejaruco (En primavera-verano), por ejemplo. Por último, en los campos de cereal, no nos costará divisar al incansable cernícalo vulgar buscando alguna presa, a la cigüeña haciendo lo propio, paloma torcaz, paloma zurita o cogujada común, entre otras. Aunque yo no los haya visto, pero sí en zonas muy próximas, es un lugar propicio para que milano negro, aguililla calzada, busardo ratonero o el buitre negro, por ejemplo, hagan sus planeos buscando comida. Y urracas, muchas urracas, inconfundibles con sus colores negro y blanco. Y si hablamos de otros animales, conejos, liebres, lagartos ocelados o culebras bastardas harán que tengamos que ir pendientes del suelo para no perder detalle de los animales de la zona.

En lo que respecta a la otra gran zona, la zona norte, la zona de La Venta de la Rubia es, sin duda, la mejor. Por lo general podemos hablar de una gran zona abierta, con zonas de cultivo cerealista y algunas viñas, y algunas manchas de encinar y manchas de frutales, provenientes de antiguas fincas rurales, así como un gran pinar. En las zonas arbóreas, tanto en los encinares como en otras, no nos será difícil divisar al mochuelo, sobre todo a la caída de la tarde. Grajillas, pitos reales, picos picapinos, urracas y palomas torcaces, tampoco faltarán a la cita. Incluso una vez tuve la ocasión de divisar un grupo de escribanos hortelanos. En el pinar, es posible el anidamiento de milanos negros y aguililla calzada en los árboles más altos. En los terrenos abiertos, podremos encontrar a la cigüeña buscando insectos, pequeños mamíferos, reptiles o anfibios en los pequeños charcos que se forman. Además, grupos de garcillas bueyeras, grupos de perdices, alcaudones comunes encaramados en algún posadero a la espera de una presa, trigueros, cogujadas comunes, urracas, buitrones y abubillas entre otras. Si miramos al cielo, no faltará el cernícalo vulgar, que utiliza la valla de la finca para descansar entre vuelo y vuelo, y podremos ver milanos negros y aguilillas calzadas en primavera-verano o busardos ratoneros. Con algo de suerte, se puede dejar ver algún buitre negro en busca de carroña. En primavera, la golondrina común nos deleitará con sus vuelos a ras de las espigas tratando de coger algún insecto.



El Ayuntamiento de Alcorcón pretende urbanizar la zona norte de Alcorcón en su totalidad. Pretende crear una macro ciudad paralela a la actual, sin analizar los problemas medioambientales que eso causaría en la población, al aumentar desmesuradamente el consumo de agua y la contaminación ambiental, entre otros. Si el proyecto sigue adelante, por mucho parque artificial que se haga, las golondrinas ya no podrán sobrevolar los trigales, los trigueros dejarán de exhibir sus trinos, los mochuelos abandonarán sus nidos, los milanos negros dejarán de venir como hacen cada año, la cigüeña dejará de bajar en busca de comida, el cernícalo dejará de cernirse en busca de presas, la perdiz dejará de correr por nuestros campos y el buitre negro dejará de planear sobre la última zona natural que tienen los habitantes de Alcorcón. Habremos acabado irreversiblemente con todo esto. Por contra, tendremos más ladrillo, asfalto y coches. Tú, ¿con qué te quedas?